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Home  /  Creative   /  Operación tiroides 2a parte
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Cuando abrí los ojos, me encontraba en una sala donde había mucho movimiento. Una enfermera vino hacia mi, y dijo: Se está despertandoooo! Dime tu nombre. Pero no conseguía hablar. Seguidamente vino el cirujano y me dijo que todo había ido bien. Y finalmente se acercó la anestesista, y me dijo: Por qué no puedes hablar? Claramente, era difícil de explicar. Entonces me hizo respirar en profundidad, y el aire costaba mucho de entrar. Y dijo: Hay que llevarla a Reanimación, tiene estridor. ¿Cómorr?? Yo estaba bajo los efectos de la morfina, y la verdad es que estaba medio flotando, así que tampoco no era muy consciente de lo que estaba ocurriendo, hasta que fui despertando y pensé: Si lo sé, no vengo.

La situación fue que encontraron dos focos de cáncer de tiroides en una fase muy inicial, y el cirujano limpió la zona con tanto esmero, que mi cuerpo reaccionó con una inflamación de toda la zona (laringe, faringe), y una parálisis total de los nervios recurrentes, que motivan el movimiento de las cuerdas vocales. Durante los tres días que estuve en reanimación, tenía una pizarra para poder comunicarme con el personal, y en una tarde gasté 4 rotuladores. No podía dejar de preguntar. Estaba bastante aturdida en general con toda la situación y no sabía que encajar primero. Lo más importante era respirar bien, que era bastante difícil. Tragar saliva era imposible, porque se me iba por todos los lados y me ahogaba. Después de estar cuatro días sin comer apenas nada, empecé a tomar sólidos, que eran más fáciles de manejar que los líquidos. Tampoco podía estar estirada, porque la sensación de ahogo era muy fuerte, y tenía que dormir medio sentada.  Así estuve durante casi tres semanas, y hablando con la voz muy muy muy bajita, y tomando aire para poder hablar.

Lo que pasaba en las cuerdas no estaba claro. El cirujano juró y perjuró que él las había dejado intactas y que todo era consecuencia de la inflamación. Pero la entubación también influía, y había que esperar. La otorrino que miró los nervios, dijo que ambas cuerdas estaban paralizadas, pero que también había que esperar.  Este año he hecho un gran ejercicio de paciencia, sin duda.

Durante este tiempo, se te pasan mil cosas por la cabeza. Pero sobre todo, he tomado consciencia de lo importante que es la voz. Como nos identifica y como expresa nuestra personalidad. Sin mi voz, probablemente sería otra persona. También en el entorno social las relaciones son diferentes. No fui consciente de ello hasta que no la tuve.

Ha pasado un mes y medio desde la operación, y a las tres semanas hice un cambio significativo. La respiración empezó a regularse, la voz cogió un poco de tono, y así he ido progresando hasta ahora, que estoy casi al 90% recuperada.

Escribo este blog, porque estuve buscando mucha información por internet en mis momentos más angustiosos, donde pensaba que no podría volver a hablar, por si puede ayudar a personas que pasen por esta experiencia.

Al final, todo pasa.

2 comentarios

  • marie_hudson3 años ago

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    • thomas_wilson3 años ago

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